The Sound Of Silence (+18)

Autor: AniCullen17
Género: Drama
Fecha Creación: 06/04/2012
Fecha Actualización: 16/05/2013
Finalizado: SI
Votos: 71
Comentarios: 305
Visitas: 164655
Capítulos: 27

 

He vivido por 17 años, 11 meses, 3 días, y 10 horas, y en todo este tiempo… Jamás dije una sola palabra…hasta que te conocí.

 


 

 

Hola mis Lindas, acá estoy con mi Cuarto fan-fic, Espero que sea de su agrado,  para mí es un honor compartir esta nueva locura con ustedes, Las quiero mucho, ojala me gane algún votito o comentario de su parte...

 

The Sound of silence (+18) está clasificado para mayores de 18 años, contiene sexo explicito y  un lenguaje fuerte. Queda absolutamente prohibido publicarlo sin mi previa autorización

 

Este fic está protegido con los derechos del autor por SafeCreative, ¡NO al plagio! 

 

Fic "Lecciones para enamorar (+18)

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Todas son bienvenidos/as 

 

 

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Capítulo 16: Recuerdos & Realidad.

 

 

Recuerdos & Realidad.

 

Capitulo dieciséis.



 

 

 

 

Estaba envuelta entre sus brazos mientras con la yema de sus dedos acariciaba su sedosa piel nívea, podía sentir desde ahí como respiraba sobre su cabello, era una sensación exquisita, una paz que jamás había experimentado en su vida… por alguna razón se sentía completamente dichosa, ella con sus pequeñas manos comenzó a recorrer desde su pecho hasta acariciar el suave rostro de su amado, deleitándose con cada centímetro de él.

 

 

 

—Eres tan hermosa— susurró contemplándola como si ella no perteneciera a esta vida… ella era lo más hermoso que sus ojos tenían la oportunidad de ver… bueno ella y….

 

 

 

—Como eres de mentiroso— Bromeó bajo sus manos rápidamente tocando el estomago de su hombre, causándole cosquillas.

 

 

 

—Ven hacia acá— Bromeó él tirando de ella, posicionándola sobre su regazo. Estaban en la cama matrimonial, Edward acaricio y apretó levemente los muslos de Isabella provocándole varios suspiros; estaban deseosos.

 

 

 

—Ahora no  mi amor… además, tengo que atender a Lucy— Edward rio sobre su boca sin poder contenerse unió sus labios con los de ella, dejándose llevar por aquel momento tan placentero, necesitaba más de ella, pero era consciente que ambos tenían que levantarse para comenzar con su día.

 

 

 

—Okey— sin más se levanto con Isabella en sus brazos, y salieron de su habitación riendo por el pasillo, Edward se detuvo frente a una puerta de madera color blanco… —Shhh— le susurro a su mujer una vez que la dejo de pie en el suelo; Isabella giro la manilla de la puerta y justo en medio de la habitación se encontraba una hermosa cuna de manera color blanco, se acercaron hacia ella tomados de la mano e Isabella cogió el pequeño bultito entre sus cálidos brazos.

 

 

 

—Hola mi nena…— susurro besando el cabellito color bronce que comenzaba a salir desde su cabecita, la pequeña bostezo provocando una hermosa sonrisa en sus padres.

 

 

 

Isabella miro atreves de la ventana de la habitación de su hija… contemplando como el sol salía entre las montañas… suspiro posando sus ojos nuevamente en su pequeña Lucy… se levanto un poco su camiseta para alimentar a su bebe… tomo haciendo en una sillita mecedora que reposaba justo al lado de la cuna, Edward la miraba sonriendo pero ahora estaba completamente vestido.

 

 

 

—Que tengas un excelente día mi amor, nos veremos en el almuerzo—. Susurro él besando sus labios suavemente… Isabella sonrío en respuesta.

 

 

 

—Te Amo…— Edward le guiño un ojo engreído y susurro un “yo también” y sin más salió por la puerta… Isabella siguió meciéndose en la silla, cuando de pronto sintió un gran vacío entre sus brazos…

 

 

 

—¿Lucy? — llamó al ver que su hija ya no se encontraba entre sus brazos… se levanto rápidamente bajándose la camiseta… su corazón comenzó acelerarse… sintió pánico…—¿Lucy? Bebe…— llamo nuevamente… recorriendo la habitación, cerro sus ojos con fuerza— ¡HIJA! — ahora grito lo más fuerte que pudo, comenzó a recorrer cada parte de su casa… no había absolutamente nadie…—¡HIJA, MI AMOR ¿DÓNDE ESTAS? — llamaba una y otra vez con cada paso que daba hacia adelante.

 

 

 

—¡EDWARD! — Llamo ahora con lágrimas en los ojos, no podía pasarle esto, tenía que ser un sueño, un maldito sueño— ¡EDWARD! — lloraba  mientras corría hacia su habitación, tenía que avisarle a alguien, su hija no estaba, su pequeña bebe… corrió y chocó contra el cuerpo de un hombre, no supo ni cómo ni el por qué, solamente se abrazo hacia él soltando cada lagrima de sufrimiento, la historia no podía volver a repetirse.

 

 

 

—Shhh pequeña, no llores, yo siempre te cuidare— Isabella se paralizo inmediatamente… subió su vista, Ian la miraba sonriendo, tratando de reconfortarla— Jamás lo olvides, nunca dejare que algo te suceda…—

 

 

 

Isabella abrió los ojos soltando un pequeño grito, respiraba con dificultad, instintivamente toco su vientre plano… miró al lado de su cama esperando inútilmente encontrar una hermosa cuna de madera color blanco; se sintió como una idiota, “solo fue un sueño… solo un sueño” se repetía mentalmente, miro a través de la ventana… aun era de noche ¡había sido tan real!; tratando de calmarse se acostó nuevamente, pasando su mano derecha quitando el resto de sudor pegado en la frente, cerro sus ojos pero no quería volver a dormirse, desde que había llegado a su casa no había salido de su habitación, quiso dormir para olvidarse de todo y todos, aquello siempre le dio resultado cuando vivía con Renata… al parecer esta vez era la excepción.

 

 

 

—ay Dios— susurró pasando sus manos sobre sus rostro tratando de despejar lo que sentía… estaba tan confundida, todo en su mundo estaba pies arriba, y no sabía cómo volver a centrarse.

 

Tomo su móvil… tenía dos llamadas perdidas, una de Edward y otra de …Ian; se sintió como la peor mujer que pisaba la tierra, ella no podía jugar asi, no podía… no debía, no quería jugar asi con ellos.

 

 

 

Se Levando de su cama y salió rápidamente de su habitación despejando los cabellos que tenia sobre su rostro, su estomago gruñía, no había comido nada desde el almuerzo… nadie se encontraba en la cocina… “mejor”- pensó abriendo el refrigerador, preparándose un sándwich de queso, sacó una gaseosa y se sentó comiendo todo lentamente.

 

 

 

—¿Insomnio? — preguntó la voz de su madre entrando por la cocina… sonrió a su hija caminando hacia el fregadero llenando un vaso con agua.

 

 

 

—Malos sueños— Isabella no miraba a su madre, sentía la necesidad de hablar con alguien, pero le daba mucha vergüenza admitir lo que sentía, o mas bien admitir lo confundida que estaba.

 

 

 

—¿Quieres hablar de ello? — René bebió un poco de agua sentándose justo al frente de su hija para mirarla directamente hacia los ojos.

 

 

 

—No se si deba…— dudo Isabella, su corazón le pedía a gritos contarle a su madre, sabía que podía confiar en ella, pero no quería admitir que se sentía como una cualquiera.

 

 

 

—Siempre es bueno descargar lo que te inquieta, yo puedo ayudarte… puedes confiar en mí— René acaricio un mechón de cabello de su hija que descansaba sobre la mesa…

 

 

 

Isabella tomo aire y comenzó a relatarle todo lo que había pasado en los últimos meses, a medida que iba hablando era como si un peso se alivianara en su espalda y tenía una mejor visión de las cosas, René la escuchaba atentamente sin decir absolutamente nada, por un lado se sentía emocionada, siempre quiso compartir este tipo de espacios junto a su Isabella; hubo un tiempo que pensó que jamás podría cumplirlo, pero también se sentía angustiada, por el hecho de que su hija estaba confundida al comenzar a experimentar nuevos sentimientos hacia dos personas completamente diferentes, aunque para René la respuesta estaba tan clara como el agua… tenía que dejar que Isabella aclarara su duda ella sola, tenía que dejarla crecer.

 

 

 

—Hijita, solo debes hacerle caso a tu corazón— René se levando rápido de su silla y se sentó ahora al lado de Bella.

 

 

 

—Pero… no es lo correcto— Susurro bebiendo su gaseosa, se sentía cansada tanto física como mentalmente.

 

 

 

—Bueno mi nena, solo tu tienes la respuesta a lo que crees o no correcto, tú los conoces, tu sueño… solo fue la respuesta de tu subconsciente mi amor, solo quiero que seas feliz…— René acariciaba la mejilla de su hija— sé que estarás bien, eres la joven más valiente y luchadora que he conocido—

 

 

 

—Gracias mamá— Isabella miro directamente aquellos hermosos ojos color miel de su madre y se sintió por el momento en paz, ya el tiempo le daría sus respuestas.

 

 

 

Aquella noche le costo conciliar el sueño, cada vez que cerraba sus ojos unos hermoso ojos verdes llegaban a su memoria; cada vez que respiraba, cada vez que sus labios se rozaban podía recordar la tibieza de sentir a Edward junto a ella, como la había besado, como la había acariciado tan lenta y tortuosamente, no era una niña, tenia dieciocho años y aun podía recordar la sensación de su intimidad cuando Edward comenzaba a respirar con dificultad a causa de los besos que se habían dado… Jamás con ningún hombre, ni siquiera con Ian podía sentirse asi; era una mezcla de pasión y de… cariño, porque Isabella aun no podía aceptar que sentía algo mas por Edward que simple cariño de amigos; o de “una alumna hacia su profesor”, aquel pensamiento la hizo sonreír, ¿Qué pasaría con sus clases de piano?, quizás el todavía estaría con Victoria… desecho rápidamente esos pensamientos que por algún razón le dieron ganas de vomitar.

 

 

 

“estoy tan o más loca que él”— pensó mientras giraba en la cama… quería solamente cerrar sus ojos y poner su mente en blanco.

 

 

 


* * *

 

 

 

 

 

Se despertó casi a la hora del almuerzo, se había desvelado por muchas horas la noche anterior, ni siquiera recordaba en momento en que sus ojos se habían cerrado, estaba consciente de que hoy vería a Ian y no sabía qué hacer al respecto, sentimientos encontrados habitaban su corazón. Miro el minutero del reloj como si aquel pequeñito artefacto le restregara en la cara que debía tomar una decisión lo antes posible pero no quería pensar en ello por el momento.

 

Estiro sus extremidades y se levantó para ir directamente a la ducha cuando escuchó unos suaves golpes en la puerta de su dormitorio… “Pase”— dijo distraída mientras sacaba unas toallas de su closet.

 

 

 

—Hermanita, ya es hora de comer— dijo Emmett sonriendo.

 

 

 

—Ya voy— dijo mirando a su hermano regalándole una sonrisita sincera, Emmett bajo e Isabella se ducho rápidamente. Bajo a comer, pero su mente estaba a miles de kilómetros de aquí, en blanco, sin sentido, como le hubiera gustado ver el futuro para decidir lo que realmente tendría que hacer con su vida, pero,  a pesar de que trato de mantener su mente ocupada lo que restaba del día sus intentos fueron en vano, pues cuando sintió la voz de Ian en el Living su corazón latió tan salvajemente en su pecho que sintió una opresión en sus costillas… camino con pasos vacilantes; no sabía por qué le costaba tanto caminar unos cuantos metros… miro el reloj y ahí estaba su peor enemigo… el tiempo.

 

Isabella se quedo estupefacta al ver la reluciente sonrisa de Ian  con un hermoso ramo de rosas rojas entre sus manos, se le escapo un suspiro de lo más profundo de su alma… pero aun su decisión aun no estaba tomada.

 

 

 

—Hola Pequeña— él saludo sonriendo caminando a pasos agigantados  la gran distancia que Isabella había puesto entre ambos.

 

 

 

—Hola— susurro mirando las líneas de madera que adoraban el piso de su casa… no se dio cuenta cuando Ian llego a su lado y sin previo aviso ataco sus labios con fervor, devorando todo a su paso… Isabella se sintió completamente incomoda, no sabía por qué Ian la besaba asi… él jamás se había comportado de esta manera; Se alejo rápidamente de él, alzando su ceja derecha completamente confundida.

 

 

 

—Mira, te traje flores…— dijo confundido, no sabía si Isabella era de ramos de flores o chocolates pero quería intentarlo.

 

 

 

—Gracias, son lindas— contestó tomándolas entre sus manos, Ian la miro por unos segundos con una hermosa y radiante sonrisa en los labios, Isabella lo miro fijamente a los ojos, quiso perderse en ellos… pero aquello no sucedió, por alguna razón quiso que aquello hermosos ojos color cielo fueran de un color jade intimidante, pero los más hermosos que había visto en su vida.

 

 

 

—Vamos a dar un paseo… — Isabella suspiro asintiendo

 

 

 

—Esta bien… Dejare las flores en agua— Salió rápidamente de la vista de Ian… no podía controlar lo que sentía pero si lo que era “correcto”, Ian siempre había estado con ella, desde el comienzo, jamás la dejo… siempre estuvo al pendiente de todo lo que necesitaba, pero en cambio Edward… Edward le hacía sentir cosas en su cuerpo y en su corazón que nadie había logrado…¿Cómo saber que era lo correcto?, ¿Cómo tomar una decisión?...¿y si se equivocaba?, Ella era un ser humano no era perfecta, es solo que a veces… lo que dicta el corazón no es suficiente.

 

 

 

 

 

 

 

* * *

 

 

 

Es que…el tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos. Se va un día más sin ti, un mes, un año. Miles de preguntas sin sus respuesta, ¿Qué paso?... ¿Qué sucedió en ti?, ¿Cómo soportarlo?; Después de todo este tiempo las esperanzas comienzan a escasear… trato de no darme por vencido, pero tu mirada me dice que hay algo mas… algo por lo que luchas día a día para no sentir, me aferro aquello como si fuese mi última esperanza para estar contigo, porque después de dos largos años… te amo como jamás pensé llegar amar a nadie Isabella Swan.

 

 

 

 

 

Dos años después...

 

 

 

 

 

—Amiga, necesito tu consejo urgente— Alice se removió en el asiento completamente incomoda, miraba sus manos, inspeccionando sus uñas…sentía su rostro arder en el mismísimo fuego. Estaba tan avergonzada.

 

 

 

—Dime en que puedo servir— inspecciono el exquisito pastel de Limón que estaba horneando, le estaba dando la espalda a su amiga, Alice agradeció por aquel detalle, no quería tener los ojos de Isabella fijamente mirándola.

 

 

 

—Bueno… este…yo…bueno…Jasper….y yo…— Isabella frunció el seño y se volteo hacia Alice quien tenía la vista fija en la mesa de la cocina.

 

 

 

—¿Te hiso algo malo?...¿o fue la bruja de mi casi cuñada? — Isabella soltó riendo, Alice e puso tan blanca como un papel, Rosalie era la hermana de Jasper y bueno lo que sea de Emmett, Rosalie ya era algo…”mayorcita” no estaba para juegos de niños, mucho menos lidiar con Isabella ni Alice.

 

 

 

—No, ni siquiera la he visto gracias al cielo— Isabella sonrió sirviendo dos vasos de jugo natural para ambas.

 

 

 

—Entonces el problema no es tan grande— Comento Bella bebiendo un poco de su jugo… se volteo para sacar el pastel que reposaba en el horno.

 

 

 

—Bueno okey, iré al grano— Alice a sus casi dieciocho años jamás se sintió tan avergonzada como lo estaba ahora.

 

 

 

—Soy toda oídos— Bella se quedo de pie, su cuerpo descansaba en una encimera de la cocina, miro el pastel de reojo, tenía que enfriarse… bebió un poco de jugo mientras Alice hablaba.

 

 

 

—Okey… mira, necesito ir a un ginecólogo, necesito algún método anticonceptivo, pues… con Jasper aun… —vacilo— bueno tu entiendes, quiero que alguien de confianza me acompañe, ay dios Isabella, es terrible esta situación… tu como eres una experta en el tema, quería que fueses tu conmigo…— Isabella abrió sus ojos como platos ¿de qué demonios hablaba Alice? ¿Experta en el tema? ¿Acaso la había visto haciendo algo que ni ella misma sabía que había hecho?

 

 

 

—¿Qué te hace pensar que soy una “experta en el tema”? — Preguntó tomando asiento a su lado

 

 

 

—Bueno tienes veinte años, estas con él desde hace dos… es como lo lógico— la sangre abandono el rostro de isabella, agradeció haber tomado asiento unos segundos antes…¿experta en el tema?, aquello le seguía rondando en la cabeza…”si supieras Alice”

 

 

 

—Tu igual llevas dos años con Jasper— contraatacó, sin tener ninguna otro estúpido argumento contra el “temita”

 

 

 

—Si lo sé pero bueno, tú tienes veinte, y el veinticinco, es como lógico, son ya grandes… no como yo y Jasper— Isabella la miro por unos segundos, Alice formaba parte de su vida, era su mejor amiga, aunque en un comienzo las cosas habían sido algo… extrañas entre ellas, Alice había confiado a Isabella el “porque” de su actuar… y aquello era Ian, pero era un tema totalmente superado por Alice; Desde aquella conversación hace ya dos años atrás nadie las había logrado separar, pero en este mismo instante Isabella se debatía en si dar o no un voto de confianza a su mejor amiga…

 

 

 

—Entre Él y yo aun no pasa nada Alice— espero cualquier reacción, incluso que se quedara completamente en silencio, pero ¿un ataque de risa?, Isabella no se lo esperaba, espero pacientemente a que su amiga dejara de reír como una niña de diez años y se comportara de acorde a la situación.

 

 

 

—estas de broma Isabella como…— Iba a reír otra vez pero al percatarse del rostro serio de Bella se cayó inmediatamente ¡no lo podía creer! —¿hablas enserio? —

 

 

 

—sí, la verdad las oportunidades se han dado pero… yo no estoy preparada— suspiro levantándose de la silla llevando los dos vasos vacios hacia el fregadero, Alice todavía estaba en Shock—vamos Alice supéralo, no es tan terrible—

 

 

 

—Lo siento…— Alice no sabía qué hacer o que decir, asi que solo opto por hacerse la desentendida.

 

 

 

—mira Alice, está bien… yo creo que iré — Isabella se sentía algo incomoda— solo… iremos en unos días ¿sí?, tomare una cita para ti y otra para mí— Alice se levanto y abrazo a isabella agradecida

 

 

 

—Gracias— repetía constantemente, Isabella le sonrió, Iba hablar nuevamente cuando llego del trabajo completamente agotado.

 

 

 

—¿Me estas engañando? — Alice soltó  a su amiga inmediatamente

 

 

 

—No como crees— Isabella sonrió.

 

 

 

—Hola— Alice lo saludo con la mano algo avergonzada, el respondió un cálido “Hola” y avanzo hacia isabella para darle un suave beso en los labios.

 

 

 

 —Hola pequeña— Ian mostro su mejor sonrisa a isabella, ella le respondió.

 

 

 

—Hola ¿Qué tal tu día? — Alice se sintió como un bicho raro, asi que tomo sus cosas y se despidió de la pareja, sin antes recordarle a isabella su pequeño favorcillo.

 

 

 

 —¿Qué deseaba? — Ian acaricio el largo cabello de Isabella…

 

 

 

—Problemas de jóvenes— sonrió ella— ¿quieres comer?, hornee pastel—

 

 

 

—Sabes que me encanta tu arte culinaria mi amor, es mas… creo que de aquí a dos años más cuando termines tu carrera seré un gordo panzón— Isabella rompió a reír, asi como iban lo veía como un futuro muy cercano.

 

Hace dos años había entrado a estudiar Repostería en University of British Columbia, aquella carrera que siempre soñó en aquel pasado tan oscuro que le había tocado vivir…ahora solo le quedaban otros dos años para terminar, iba en la mitad del camino… habían momentos en los cuales había sido difícil… pero amaba lo que estudiaba eso podía contra todo su estrés.

 

 

 

—Ten— sirvió el pastel y jugo… comieron poniéndose al día sobre lo que habían hecho estos días, Isabella había estado completamente ocupada y no había tenido tiempo para ver a su novio estos días, por eso hoy se había venido a su departamento y Alice la había acompañado.

 

 

 

—Bien, creo que me iré a casa…— soltó un bostezo

 

 

 

—Te iré a dejar —

 

 

 

—No te preocupes, estás cansado además necesitas dormir porque tienes que volver al trabajo en unas horas mas— Ian no muy convencido asintió

 

 

 

—Está bien, como usted ordene— sonrió acomodando un mechón de su cabello detrás de la oreja— te quiero— susurro antes de besar sus labios como beso de despedida

 

 

 

Isabella tomo su cartera,  sus libros en la mano y salió del departamento de Ian, tomo el primer taxi que paso frente a sus ojos, había tratado de aprender a conducir, pero era un caso perdido en el tema, simplemente los nervios se apoderaban de ella y no la dejaban avanzar literalmente.

 

Asi que para no pasar rabietas, prefería moverse en taxi, aunque no podía negar que le hacía falta conducir.

 

 

 

—Hijita, llegaste ¿Cómo te ha ido? — la saludo René una vez que isabella piso su casa.

 

 

 

—Bien… mama, tengo que estudiar, luego bajo a cenar—

 

 

 

—oh claro cariño, iré ayudar a Raquel con la cena— René soltó una sonrisita algo infantil

 

 

 

—¿alguna comida en especial? — René asintió—¿Quién viene? — sabia la razón por la cual su corazón comenzó a golpear con fuerza su pecho, se reprendió mentalmente, no podía reaccionar de aquella manera… no después de tanto tiempo.

 

 

 

—Carlisle y Esme— Contesto René restándole importancia, Isabella la quedo mirando esperando inútilmente que agregara “y Edward” pero aquello no sucedió — No te preocupes Hija, Edward no vendrá al menos eso cree Esme, ya sabes… su trabajo le ocupa mucho tiempo…— Bella asintió, Edward era oficialmente periodista hace ya más de un año, habían asistido a su titulación y una pequeña celebración en la casa de los Cullen…

 

 

 

Flash Back

 

 

 

—Felicidades— Isabella se acerco a él con un pequeño presente entre sus manos.

 

 

 

—No tenias por qué molestarte— Susurró Edward, mirando hacia ambos lados, todos estaban tan ocupados en sus vidas, que nadie les ponía ni la mas mínima atención.

 

 

 

—Realmente quise hacerlo— Isabella se reprendió mentalmente por admitir eso. Una hermosa sonrisa ladina apareció en los labios de Edward, le quito el aliento a la muchacha que se encontraba al frente de él.

 

 

 

—Muchas gracias mi Pequitas— Isabella lo miro algo molesta, Edward le había prometido no volver a decirle de esa forma.

 

 

 

—Sabes que no me gusta que me digas asi— sentencio.

 

 

 

—No te gusta a ti o a tu noviecito el detective Conan — preguntó desenvolviendo el regalo distraídamente, no quería demostrarse muy celoso, aunque estuviera a punto de arrancarle los dientes a Ian… aunque este no se encontrara en su casa.

 

 

 

—Eso a ti no te interesa Edward— Bella hablaba con voz firme, pero su corazón se contrajo al escuchar a Edward— bueno, creo que me iré espero que realmente te guste mi regalo… no se mucho de tus gustos pero…—

 

 

 

—Podrías llegar a saberlos si pasas más tiempo conmigo— Edward la miro a los ojos e Isabella no reacciono hasta ya, varios segundos después.

 

 

 

—no será posible… o quizás si, mira esto te hace mal— Isabella no quería perder la amistad de Edward, el se había portado bien con ella.

 

 

 

—¿y a ti no?, sé que te gusto, aunque sea un poquito— hizo un puchero adorable.

 

 

 

—No es ni el lugar ni el momento para este tipo de conversación, espero que… sepas respetar mi decisión —

 

 

 

—La respeto, si no lo hiciera Ian no estaría vivo… pero creo que estas equivocada… y sé que con el tiempo te darás cuenta de ello mi pequitas— y sin más beso suavemente la mejilla de Isabella, y luego miro el regalo de su pequitas— Gracias, me encanta— puso el reloj alrededor de su muñeca y miro la hora inspeccionándolo— al parecer conoces bastante bien mis gustos— dijo divertido— eso es una señal ¿no crees? — Isabella estuvo a punto de decir “Idiota” pero simplemente se volteo y se fue hacia donde se encontraba Alice y Jasper.

 

 

 

Fin Flash Back

 

 

 

 

 

—hija ¿me estas escuchando? — pregunto René llamando su atención, pasando la palma de su mano en el aire a la altura de los ojos de Bella

 

 

 

—si…si, disculpa ¿Qué decías? — preguntó

 

 

 

—Edward… ha preguntado por ti— Bella se encogió de hombros haciéndose la desentendida.

 

 

 

—Mira mamá, Edward sabe que estoy con Ian, debería aceptarlo—

 

 

 

—Hijita, Edward te ama, se le nota en el rostro… y tu, déjeme decirte que tampoco te es indiferente— Isabella rodo sus ojos impaciente— bien bien, ve a estudiar, pero quiero que bajes a cenar, no me vengas con que no tienes hambre para no verle la cara a los Cullen, te conozco bastante muchachita— le levando su dedo índice advirtiéndole, Isabella se avergonzó, siempre pensó que sus arranques de anti sociabilidad habían pasado desapercibidos pero al parecer no era asi.

 

 

 

—Está bien— y sin más subió hacia su habitación… no tenia mente para estudiar pero no le quedo muchas opciones estuvo alrededor de una hora leyendo y memorizando sus apuntes pero se sentía un poco estresada, necesitaba distraerse, asi que sin más subió hacia el tercer piso donde reposaba aquel instrumento lleno de magia.

 

 

 

Se sentó en el banquillo, delineo las teclas con su mano, cerro sus ojos, no quería interrupciones, cuando la primera tecla se escucho en la habitación sonrió, aclaro su garganta y se acomodo bien en el banco cuando una suave melodía comenzó a sonar… y ella era la protagonista; sus pequeñas manos se deslizaban sobre las teclas de su piano con facilidad, recordó sus primeras clases con Edward y como sinceramente daba pena su sintonía con la música, pero ahora… todo era diferente, si bien jamás podría superar a su profesor hacia el intento y no quebró los vidrios…

 

 

 

Recordar dos años de clases le parecía imposible, Edward con el pasar de los meses, terminaba antes las clases, no siempre podía recogerla para enseñarle, ella lo entendía, estaba  las finales de la universidad, jamás le reprocho nada… el no quería compartir tiempo con ella porque estaba dolido; Las manos de Bella seguían deslizándose sobre el piano, tratando de sacar afuera todas sus culpas… esta era su mejor terapia.

 

De pronto la melodía se volvió más lenta y pausada pero no menos significativa… se sentía observada, pero no quiso detenerse, sus manos se deslizaron con mucho más ímpetu, cerró sus ojos dejándose llevar por la  hermosa música que ella creaba con sus manos…la melodía volvió hacer lenta… y con un suave toque termino.

 

 

 

—La alumna supero al maestro— Declaro una sensual voz a sus espaldas… Isabella se volteo rápidamente, y ahí estaba Edward apoyado en el umbral de la puerta…¿en qué momento había llegado que no se dio cuenta?...

 

 

 

—No digas tonterías, soy malísima comparada contigo— suspiro.

 

 

 

—No te ves a ti misma con claridad …— Edward iba vestido de corbata y pantalón de tela, aun se le hacía raro verlo asi, hecho un nombre, cuando lo conoció el tenia veintidós años que usaba Jeans y camisetas. —¿vez algo que te guste? — Isabella rápidamente debió la mirada…

 

 

 

—Exacto, miraba la puerta porque tengo hambre— acaricio su estomago— bajemos…— se levanto de un salgo del banco y camino hacia la puerta pero Edward la tomo del brazo con suavidad.

 

 

 

—¿Por qué te escapas? — pregunto sin soltarla

 

 

 

—¿Escapar?, ¿de qué hablas Edward? — ella sabía perfectamente de que escapaba y realmente no sabía la razón o quizás si la sabia pero no quería aceptarla.

 

 

 

—Escapas de mi, de aquí hace algunos meses no soportas estar más de cinco minutos conmigo— Edward aprovecho la cercanía entre ambos para deleitarse con aquel exquisito olor de su piel.

 

 

 

—Bueno… por algo será, no sé por qué insistes en lo mismo—

 

 

 

—Insisto porque te quiero pequitas—

 

 

 

—ya vale, déjeme bajar— estaba completamente nerviosa. Edward la miraba atentamente, sobre todo aquellos exquisitos labios que había tenido la suerte de probar ya en varias ocasiones, aunque no sabía si contaban los besos robados.

 

 

 

—Bajemos…— susurro soltándola por fin, Isabella lo fulmino con la mirada y camino a su lado hasta llegar al primer piso.

 

 

 

—Hija, Tocas maravilloso…— Esme la abrazo.

 

 

 

—Edward hiso un buen trabajo — Susurro Isabella quitándole importancia, no sabía cómo reaccionar, Edward se suponía que se quedaría en su departamento o algo asi.

 

 

 

—Isabella es la que tiene ángel para tocar asi…— Nadie dijo nada, pero sintió que varias personas lo miraban interrogante, para nadie era un secreto que Edward quería a Isabella… pero pocos sabían hasta qué punto la amaba.

 

 

 

Cenaron en una agradable conversación, Isabella estuvo callada la mayor parte del tiempo, solo respondió algunas preguntas relacionadas con la universidad, curiosidades de Esme, entre otras cosas puntuales. Se preguntaba constantemente el por qué Edward había  decidido venir con sus padres… además él ahora no vivía con ellos ¿Cómo supo aquello?... ¿Por qué no había venido Alice?.

 

 

 

—¿y Alice? —Preguntó mirando a Esme, pero otra voz le respondió.

 

 

 

—Estaba con Jasper…— Isabella no miro a Edward, no quería perderse en sus hermosos ojos como solía pasarle cada vez que lo miraba.

 

 

 

—Oh, mi pequeña anda enamorada— Esme sonrió, y René instintivamente miro a su hija… ella no podía decir lo mismo, los años y la experiencia se lo gritaban.

 

 

 

Isabella no quería permanecer ahí un segundo mas, sabía perfectamente porque su corazón latía cada vez que miraba a Edward, hacía dos años había optado quizás por lo más fácil o lo correcto, jamás se arrepintió de su decisión pero eso no quitaba que su corazón se callara… aun podía recordar cada uno de los besos robados por Edward… era tan terco.

 

 

 

Flash Back

 

 

 

—Estas hermosa con aquel vestido— Edward alzo sus cejas pícaramente e Isabella sintió sus piernas como gelatina.

 

 

 

—Limítate a ignorarme— susurro ella bebiendo un poco de alcohol. Estaban en la casa de Jasper, era una “reunión” en la cual Emmett, la “adorable” de Rosalie, Alice, Edward, Ian Bella y por supuesto Jasper se encontraban.

 

 

 

—¿y tu novio? — Edward hiso como que no la escucho, estaban prácticamente solos, ya que Emmett conversaba atentamente con Rose, Alice y Jasper habían salido por mas alcohol.

 

 

 

—Debe venir en camino— dijo sin mirarlo, los celos cegaron a Edward.

 

 

 

—Seguramente está siendo de súper héroe con otra— Isabella lo fulmino con la mirada.

 

 

 

—Eso a ti no te incumbe— ella acomodo bien su vestido

 

 

 

—Claro que sí, me duele verte con un tipo como él— isabella no pudo evitar reír bajito— yo puedo darte mucho más que él… quizás podríamos hasta ser amantes—

 

 

 

—Estás demente— esa fue la respuesta de la muchacha.

 

 

 

—Quizás… pero realmente no puedo evitar mirar esos labios que tienes— Isabella frunció sus labios ante su comentario— tampoco puedo evitar hacer eso— y sin darle tiempo para reaccionar tenia los labios de Edward sobre los suyos… quiso protestar, se sintió en las nubes y se reprendió por eso… Edward no podía seguir haciendo estas estupideces…

 

 

 

—¡BASTA! — Le dijo una vez que logro zafarse de su agarre…

 

 

 

—Okey…— una sonrisa apareció en su rostro, Isabella lo miro y simplemente se fue de ahí… Si Edward seguía haciendo estas cosas…ella…bueno, su corazón no lo resistiría, y se entregaría a las sensaciones con las cuales luchaba día a día

 

 

 

Fin flash Back

 

 

 

El móvil de Isabella sonó entre los presentes, ella algo nerviosa lo saco de su bolsillo y se levanto de la mesa con la mirada atenta de Edward sobre ella.

 

 

 

—Hola pequeña, ¿llegaste bien? —  Isabella miro la hora en el reloj que colgaba en la pared, había llegado hace un poco más de dos horas e Ian recién se preocupaba por si había llegado bien.

 

 

 

—esto…Si— Ian se quedo callado al escuchar risas del otro lado del celular.

 

 

 

—¿Dónde estás? — Isabella frunció el seño, algo que no le gustaba era que la controlaran.

 

 

 

—En mi casa ¿Dónde mas podría estar? —

 

 

 

—¿Quién está ahí? — pero justo en ese momento Esme prácticamente grito el nombre de Edward detrás de Isabella, ella hiso una mueca y se volteo para ver que sucedió, Edward se dirigía hacia la puerta pero el llamado de Esme lo había alertado, provocando que este se volteara para ver qué pasaba… pero solo se encontró con unos ojos color chocolate que lo observaban atentan.

 

 

 

—ya veo, esta tu amiguito Edward— Ian se escucho serio, Bella suspiro, Ian era demasiado celoso y sobreprotector, y eso le cansaba un poco.

 

 

 

—mira, vinieron todos ¿sí?, no solo él—aclaró, no tenía ganas de discutir.

 

 

 

—pero tú has de estas contenta con eso— Ian no podría olvidad como Isabella llamaba a Edward entre sueños… aunque claro en esos detalles solo los sabia él

 

 

 

—mira si llamaste para decir estupideces… mejor hablamos otro día—

 

 

 

—¡ME CANSE!… ¡Edward me escuchara, me canse de que siempre te ande rondando y no nos deje en paz!… ¡BELLA MI PACIENCIA TIENE UN LIMITE Y ESTA VEZ EDWARD NO SE ME ESCAPARA, AUNQUE SEAS TÚ QUIEN TE INTERPONGAS, ESTOY ARTO DE ESTA SITUACION!— y sin más corto la línea.

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Hola mis hermosas, antes y primero que todo, sé que me querran matar y lo acepto yo en su lugar haria lo mismo jajaja, pero creanme y sere buena, esto no durara mucho, sabemos de antemano que Isabella es una terca, y ella como se han dado cuenta en los quince capitulos anteriores, no reacciona de la "manera" como una espera, Aveces esperar vale la pena ;)

 

Lo segundo, aaaw, me demore menos de dos semanas, esto es un record jajajaja, soy descarada jaja pero bueno, mi mano se andubo portando muy bien igual que mi inspiracion, creo que me ire a la playa mas seguido... 

 

Chicas...¿me comentan o me regalan un voto?... claro ustedes deciden yo no obligo nadie, pero me dan una inmensa alegria cuando veo sus comentarios y/o votos. Recuerden que solo votan las niñas regristradas en la pagina :/

 

Las quiero muchooooo hermosas, Hasta la vista y no sean tan duras conmigo porfis.

 

 

 

Capítulo 15: Mi mejor decisión eres Tú. Capítulo 17: Duele decirte adiós.

 
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