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POR FAVOR DEJEN SUS COMENTARIOS YA EL LIBRO LO ESTOY TERMINANDO VA A TENER 40 CAPÍTULOS CONTANDO EL EPÍLOGO, DEJENME SUS VOTOS COMENTARIOS PARA SABER SU OPINION GRACIAS
Capítulo 31
Secuestro
BELLA POV
Después del increíble cumpleaños que pase, el tiempo pasó muy rápido, ya estábamos en noviembre estábamos en período de exámenes. Casi no teníamos tiempo de salir con los chicos, todos nos encontrábamos muy estresados entre los estudios y los exámenes. Pero había algo bueno detrás de esto y era que a finales de mes terminábamos los exámenes y a principio de diciembre comenzaban las vacaciones de invierno y regresaríamos a casa. Solo faltaba una semana para terminar las clases y Edward llevaba ya unos días comportándose muy raro. A cada rato cuando sonaba su teléfono salía de la habitación para atenderlo no importara la hora que fuera o le mandaban mensajes de texto y el contestaba rápidamente y luego lo borraba. Y lo ultimo que solía hacer era salir a reuniones de la especialidad, esto era lo más extraño de todo ya que si el tenía reuniones, porque yo no las tenía. Pero bueno siempre que el tenía alguna de esas reuniones sabía recompensarme las horas lejos de mi más tarde…
Ya hoy era jueves y estábamos en el horario de almuerzo, era el único momento donde nos encontrábamos los seis pero mayormente almorzábamos rápido y cada uno estaba metido en sus estudios así que no conversábamos mucho. Estábamos sentados en la mesa cuando suena el celular de Edward, era un mensaje de texto.
-No otra vez, hasta cuando será esto.- dijo el de lo más frustrado.
-Que sucede amor.- le dije mientras los chicos se sentaban en la mesa con nosotros.
-Tengo otra reunión en la tarde.- me dijo el llevando sus manos a la cabeza.
-Amor otra reunión más.- le dije ya aburrida de las estúpidas reuniones.
-Si, solo espero que esta sea la última.- me dijo el mientras comenzaba a almorzar.
Terminamos de almorzar en silencio, cada uno se dirigió hacia su clase y yo y Edward hacia la de nosotros. Cuando salimos el se despidió de mi con un beso y se dirigió hacia su reunión y yo fui hacia el departamento. Decidí preparar una cena para los dos y me puse manos a la obra.
Para cuando termine de preparar la cena ya era entrada la tarde así que senté en la sala a esperar que Edward llegara lo cual no demoró mucho. En cuanto el entró vino directo hacia donde yo estaba a besarme y abrazarme muy fuerte.
-A que se debe tanta emoción.- le dije cuando se separó de mi.
-Tenía ganas de que acabara la reunión para tenerte entre mis brazos nuevamente.- me dijo el mientras me besaba.
-Pues si cada ves que te vas a una reunión regresas así, vas a tener que ir mas seguido.- le dije sonriendo.
-Pues creo que eso no va a ser posible porque la de hoy fue la última, aunque no te preocupes yo voy a seguir besándote de la misma forma.- me dijo el mientras volvía a besarme.
-Nunca me voy a cansar de tus besos.- le dije sonriendo mientras me pegaba más a el.
-Yo tampoco, pero que tal si hacemos una pausa, para yo bañarme, cenar y después continuamos.- me dijo mientras acariciaba mi rostro.
-Pues yo tengo otra idea muy diferente.- le dije separándome de el.
-Si y se puede saber cual es.- me dijo el cruzándose de brazos. El no sabía cómo me gustaba que hiciera ese gesto.
-Que tal si nos bañamos, cenamos y después continuamos.- le dije mientras salía en dirección al baño quitándome la ropa por el camino.
La verdad que no me podía quejar de mi vida, que mas uno podía pedir que alguien que te ame con todo su corazón, que se entregue a ti y te lo demuestre a cada momento. La verdad que al lado de Edward era muy feliz, y eran estos pequeños momentos juntos los que más disfrutaba. Sobre todo cuando no éramos interrumpidos por su hermana. La verdad era que lo que más me gustaba era que llegara la noche, porque era el momento del día donde nos demostrábamos cuanto nos amamos.
Ya hoy era viernes y terminábamos las clases, desperté como de costumbre desnuda sobre nuestra cama mientras Edward me daba besos y me acariciaba por todo mi cuerpo. Luego de desayunar, salimos hacia la universidad donde nos encontramos con los chicos. De allí nos dirigimos cada cual a sus clases, las últimas clases de este año y el rector había anunciado que terminaríamos al medio día lo cual nos dejaba la tarde libre.
Los chicos habían hecho planes para salir y por lo tanto nosotras también, bueno Alice, según ella necesitaba una salida solo de chicas para ponernos al día. Almorzamos los seis juntos como hacía mucho tiempo que no lo hacíamos y después salimos rumbo a nuestro apartamento. No habíamos ni entrado cuando lo aprisioné contra la puerta. Y después de besarnos y discutir sobre lo malas que eran mis ideas y que se me habían pegado de él, me dijo que en la noche me iba a demostrar lo malas que podían llegar a ser sus ideas, así que lo dejé hasta la noche.
La tarde la pasamos comiendo rositas de maíz, tomando sodas y viendo películas, sobre todo comedias. Ya cuando eran casi las 6:00pm nos bañamos ya que habíamos quedado yo con las chicas y Edward con los chicos. Edward se despidió de mi con un apasionado beso que viró mi mundo de cabeza, como lo hacía siempre, él y los chicos se encontrarían a las 6:30pm y yo me demoré un poco más ya que había quedado con las chicas a las 7:00pm. Cuando salí del departamento me dirigí hacia el de las chicas, tenía un mal presentimiento, como si algo malo fuera a ocurrir, pero decidí no darle importancia. Cuando llegué para mi sorpresa ellas aún no habían terminado de arreglarse.
-Alice para que se tienen que arreglar tanto, solo vamos a salir a cenar, no vamos a una fiesta.
-Bella la verdad que no entiendes nada, una siempre debe estar arreglada nunca se sabe lo que pasara.- decía ella aún vistiéndose
-Si como si fuéramos invitadas a un fiesta sorpresa.- le dije sarcásticamente.
-No no vamos a una fiesta, pero si vamos a ir a una tienda nueva que abrieron recientemente y tienen rebajas de precios.- me dijo ella de lo más emocionada.
-Debería preguntar cómo te enteraste.- le dije mirándola con los ojos entrecerrados.
-Jasper lo escuchó en algún lado y me lo dijo, el sabía que no dejaría perder una oportunidad como esa.- dijo ella de lo mas emocionada.
-Pero primero vamos a cenar cierto.-le dijo Rosalie mientras salía del baño.
-Si no puedo caminar y cargar tantas bolsas de compras con el estómago vacío.- dijo Alice.
-Chicas es necesario salir, no podemos quedarnos y cenar tranquilas aquí, no se hacer una fiesta de pijamas.- les dije mientras ellas me miraban serias.
-Bella es necesario que salgamos, hace mucho que no lo hacemos, además mañana en la noche regresamos a casa, tenemos que ponernos al día.
Decidí no decir nada a las chicas para no asustarlas con mis tonterías. Salimos de la universidad a las 7:15pm nos montamos en el auto de Alice y nos dirigimos hacia el restaurante. Todavía no entendía como Alice había conseguido hacer una reservación con tan poco tiempo. Entramos al restaurante y en lo que llegaba nuestro pedido nos pusimos al día. Acordamos no hablar nada de la universidad solamente de nosotras y por supuesto no podíamos dejar de hablar de los chicos. La cena transcurrió muy tranquila, para cuando terminamos eran las 8:30pm, salimos del restaurante rumbo a la famosa tienda nueva. Cuando llegamos a la dirección para nuestra sorpresa la tienda era pequeña aunque eso no tenía importancia ya que dentro había de todo.
Alice nos arrastro primero a la sección de lencería, debo decir que no me opuse a nada de lo que ella quisiera comprar ya que así yo los usaría más tarde con Edward. Ya llevábamos unos 15 minutos en la tienda Alice ya había escogido unos conjuntos de lencería y unos jeans y nos dirigíamos a la sección de las blusas. En la tienda no habían muchas personas solamente nosotras, un apareja y los empleados de la tienda. Estábamos viendo las blusas cuando sentimos un estruendo en la puerta.
-Todo el mundo quieto que nadie se mueva, esto es un asalto.- dijo uno de los tres enmascarados que habían entrado por la puerta con un arma en la mano.
Ahora si estábamos en problemas, un asalto en la misma tienda en donde de casualidad estábamos de compras…esto era demasiada coincidencia. Yo sabía que no debíamos haber salido, lo presentía, sabía que algo malo iba a suceder, solo esperaba que las cosas no fueran tal mal y saliéramos vivas de esto. Uno de los enmascarados se acercó a la cajera y le pidió el dinero mientras le apuntaba con el arma. Nosotras nos encontrábamos en una esquina abrazadas, estábamos lejos de la cajera y también lejos de la puerta.
En la puerta se encontraban los otros dos vigilando, también cada uno con un arma. Cuando la cajera le dio el dinero el asaltante comenzó a dirigirse hacia la salida y se quedó mirando hacia nosotras y comenzó a acercarse. Estaba vestido de negro completo, cuando llegó a donde estábamos se nos quedó mirando. Era muy difícil saber hacia cual de nosotras miraba porque aparte del pasamontaña negro que llevaba puesto, traía un par de gafas oscuras que impedía ver sus ojos, o la expresión de su mirada. Los otros dos estaban vestidos igual. Luego de un momento observándonos se dirigió hacia los otros.
-Chicos que creen de un poco de diversión esta noche.- les dijo mientras los otros dos se acercaban.
-No vendría mal.- dijo el mas grande.
-Pues cojan una.-dijo el que parecía el jefe.
-Yo me quedo con la rubia.- dijo el otro asaltante.
-No se atrevan a tocarnos.-les dijo Rosalie.
-Lo siento mucho preciosa pero no podemos perder una oportunidad como esta.- dijo el más grande mientras me tomaba del brazo.
-Y cuidado con hacer algo indebido.- dijo el jefe mientras cogía a Alice.
Luego de que cada uno cogiera a una de nosotras nos pusieron unas capuchas para que no viéramos hacia donde nos llevaban, nos ataron las manos y nosotras no opusimos resistencia ya que estaban armados. Nos montaron en un auto y nos condujeron por un largo período de tiempo, el auto giraba muchas veces así que no tenía ni idea de donde nos encontrábamos. Cuando el auto se detuvo me bajaron del auto cargándome sobre los hombros para luego bajarme y conducirme por una camino, mientras me apuntaban con un arma en la espalda hasta que me detuvo.
Llamé a Rosalie y a Alice para ver si aún se encontraban a mi lado y para mi suerte estábamos juntas aún. Quien sabe lo que a estos desgraciados se les ocurriera hacernos. En eso vino algo a mi mente…Edward, los chicos…que sucedería cuando no llegáramos, de seguro que nos buscarían por todas partes ya imaginaba que estarían metiendo al FBI en esto.
Luego de unos minutos allí de pie donde nos ordenaron que no nos moviéramos me cargaron, y luego de un movimiento brusco me sentaron en una silla. Solo esperaba que las chicas no les pasara nada. Solo pasaron unos segundos hasta que me quitaron la capucha de la cabeza. Todo estaba oscuro, necesite un minuto para que mis ojos se adaptaran a la poca luz que había allí y encontrar a las chicas sentadas también aunque un poco alejadas de mi solo podía ver su silueta.
Pero muy pronto todo eso dejó de tener importancia…cuando me percaté de donde nos encontrábamos…
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