Ya estábamos todos listos en el hall de la casa, sólo faltaba la novia, que no había querido que nadie salvo la maquilladora y peluquera, la vieran antes de hacer su entrada en el hall de la casa bajando las escaleras. Rosalie era así, le gustaba ver la reacción de la gente al verla aparecer en los sitios. Ya oíamos la voz de Rosalie por el pasillo del primer piso acercándose a las escaleras con su peluquera. Cuando llego al primer escalon e inició el descenso, toda la familia estaba pendiente de ella, y todos con la boca abierta y con cara de asombro. Estaba perfecta. Más hermosa que nunca, e irradiaba felicidad por los cuatro costados. Llevaba el pelo semi recogido y con bucles en los mechones que quedaban sueltos. En la parte del recogido llevaba unas pequeñas flores blancas y el velo enganchado al pelo, que en ese momento llevaba hacía atrás para poder vernos bien a todos. Llevaba muy poco maquillaje, o al menos eso parecía, ya que apenas si se notaba maquillada. Cuando llegó al final de la escalera todo empezamos a aplaudir emocionados, y mi tía Katheryn se acercó a ella a velocidad vampírica para tomarle las manos y besarla suavemente en la frente. Mi tio Stefan también se acercó y le ofreció el brazo a Rosalie a modo de apoyo, mientras le sonreía tiernamente. Rosalie miraba a Alice, que se acercó a su hermana dando saltitos y la abrazó suavemente. Luego Rosalie me miro y nos dijo a Alice y a mí: - • Como puede ser que mis damas de honor estén más guapas que yo? Todos empezamos a reír y yo también me acerqué a Rosalie para abrazarla. - Ya! Ya! Vámonos que llego tarde y me van a hacer llorar. Empezamos a salir todos camino a la iglesia. Alice y yo íbamos en el coche con la novia y sus padres. En la iglesia la familia del novio ya había llegado, Emmet estaba ya junto al altar con sus hermanos esperando a Rosalie. Mi tia Katheryn entró en la iglesia y ocupó su lugar junto a Esme y Carlisle. Emepzó a sonar la música que nos daba la entrada a mí y a Alice, y a mí me temblaban las piernas solo de pensar que él estaría allí esperando. Alice me agarró fuerte de la mano antes de que se abrieran las puertas de la iglesia y me susurró al oído: - • Camina con paso firme Bella, no te pongas nerviosa y mira al frente, yo estoy a tu lado. No abrí la boca, solo asentí y las puertas de la iglesia se abrieron. Empecé a caminar por el centro del pasillo. Notaba las miradas de todos los presentes y los cuchicheos, sin duda todo el mundo esperaba la entrada de la novia. Llegamos cerca del altar, había conseguido hacer todo el camino mirando al frente, pero cuando ya casi habíamos llegado al final del pasillo lo vi. Estaba ahí de pie con su traje negro y su camisa blanca. Con una corbata del mismo color que mi vestido, bueno que el vestido de Alice, que en realidad era del mismo color que el mío, pero él estaba vestido para coordinar perfectamente con ella. Alice se dio cuenta de que me había perdido en el mar dorado de sus ojos, y me agarro del codo suavemente para llevarme hasta el otro lado del altar para ocupar nuestro lugar como damas de honor. Al contacto de la mano de Alice con mi piel conseguí reaccionar y moverme si llamar la atención, mi prima había sido rápida y no se había dado cuenta nadie, entre otras cosas porque ya había empezado a sonar la marcha nupcial y la novia había empezado su entrada. Se levanto un “ooooh” de la multitud, que indicaba que Rosalie estaba avanzando por el pasillo de la iglesia
Durante el oficio religioso aproveche para hacer un repaso mental de todas las caras que habían en la iglesia, a ver si conocía a alguien a parte de nuestra familia o la de los Cullen. En los bancos donde empezaban los amigos de la familia, pude ver del lado de los Swan a Billy Black, amigo de Charlie y Stefan, junto a sus hijos, Rachel y Verónica, y….Jacob? no me lo podía creer, Jacob había crecido muchísimo. Hacía tres años que no lo veía, así que ahora tenía dieciséis años, a punto de cumplir los diecisiete, era un año menor que yo. Sus hermanas eran dos años mayor que él, y habían sido compañeras de juegos de mis primas y mías durante muchos veranos. Al ver que las estaba mirando me saludaron discretamente, a lo que yo respondí con un asentimiento de cabeza. Al lado de los Black estaban los Clearwater, con sus dos hijos, Leah y Seth. Tambien estaban los Weeber con su hija Angela, y los Shinee, con su hijo Ben, que era el novio de Angela. Al otro lado de la iglesia, estaba la familia y amigos de los Cullen, no pude dejar de fijarme en una chica que no le quitaba los ojos de encima a Edward, tenía el cabello de un tono rubio rojizo y unos ojos grandes y azules. Estaba junto a otra chica también rubia con el pelo hasta la barbilla y con unos ojos verdes y una mujer algo más mayor, que debería ser la madre de ambas. Alice notó mi escrutinio entre los bancos y me susurró al oído la respuesta a la pregunta que se había formulado en mi mente… - Son los Delani, primos de los Cullen. La Rubia más mayor es Carmen la hermana de Esme. La que no le quita los ojos de encima a mi prometido es Tania, y junto a ella está su hermana Irina. Tania, así que ese era el nombre de la imponente chica que miraba a Edward. Se lo comía con los ojos. Me giré para mirarlo y en ese momento ví que me estaba mirando con cara divertida, que estaría pensando? Mire de nuevo a Tania y ella me estaba mirando a mi. Sin duda se había dado cuenta de que Edward y yo nos estábamos mirando, ya que ella no dejaba de observarlo. Afortunadamente Rosalie y Emmet había optado por una ceremonia corta, en la que no tuvimos que estar en la iglesia más de 45 minutos. Tanta mirada me estaba poniendo frenética. Al finalizar la ceremonia los novios se dirigieron a la sacristía para firmar el acta matrimonial. Los testigos los seguimos a firmar con los novios: Alice, Jasper, Edward y yo. La estancia era muy pequeña, y estábamos todos muy juntos. Alice y yo firmábamos como testigos de la novia, y Jasper y Edward como testigos del novio. Primero firmaron los novios, y después de felicitarlos empezamos a firmar los testigos. Primero lo hizo Alice, y luego yo. Cuando era el turno de los chicos el primero fue Jasper. Eso me dejó junto a Edward al fondo de la sala. - Estas muy guapa. Lo miraba con cara de asombro, no porque me dijera que estaba guapa, si no porque su olor me había llegado hasta el fondo de mis fosas nasales. Lo tenía tan cerca que podía olerlo perfectamente. Era una mezcla de miel y lilas. Sin darme cuenta me fui acercando a ese olor, y en ese momento se fue a firmar en el acta matrimonial. Me quedé allí parada aspirando la estela que había dejado con su marcha. Alice vino a mi lado automáticamente y me abrazó para susurrarme al oído. - Si sigues babeando así no sé cómo vamos a disimular esto. - Cómo? - Bella por favor cada vez que estas cerca de Edward pierdes la noción del espacio tiempo. Te quedas embelesada mirándolo. Era cierto, él me había hecho un cumplido y ni tan siquiera le había dado las gracias. - Vamos esperemos fuera.
Alice me sacó a rastras de la sacristía, muy a mi pesar, ya que solo quería quedarme allí dentro aspirando aquel maravilloso olor, mirando aquellos ojos dorados… No quedaba nadie en la iglesia, ya toda la familia estaba fuera esperando la salida de los novios.
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