Alguien viene – le dije separándome de aquel precioso rostro.
Mmm – me miro un poco triste – aun tenemos muchas cosas pendientes – susurro en mi oído, no pude evitar estremecerme ante su insinuación; el quería mas al igual que yo.
Se separo y se sentó frente a mi en el sillón como si nada hubiera pasado y antes de que angela entrara en la sala me regalo un hermosa sonrisa picara.
Listo – dijo angela – disculpen, era uno de los empresarios – se sentó junto ami. – pudieron conversar bien – pregunto.
Mi cara de seguro estaba como un foco rojo por la vergüenza, porque habíamos conversado demasiado bien.
Si fue muy… placentero – dijo Edward, Dios el acaba de decir placentero?, si lo había sido.
Me alegra mucho, y tu bella, que te pareció?- hay angela me pareció perfecto, el es hermoso, sus labios son el cielo y su cuerpo… -
Bien angela, parece que Edward es muy profesional – si que lo era, un profesional en el arte de besar; Edward sonrió al darse cuenta del doble sentido de mis palabras.
Muy bien, parece que han congeniado muy bien – sonrió, ella veía la victoria cerca – Edward me contaron que fuiste también a ver a Jessica Stanley, que te pareció? – yo también tenia curiosidad, ya me imaginaba a la zorra de Jessica clavando sus garras en “mi angel”.
Mm pues ella es muy amable – el frunció el ceño – creo que tiene a extralimitarse un poco, pero parecía muy amable – concluyo.
Genial, a el parecía no agradarle mucho, pero el era un caballero, y no hablaría mal de ella.
Oh entonces era amable, pero tanto como para aceptar su oferta en lugar de la de bella? – pregunto angela, Edward me miro a los ojos, estaba segura que mi cara lucia impaciente, por su respuesta, me caería en pedazos si el la eligiera a ella en lugar de ami, si antes lo hacía por egoísmo, ahora era una gran necesidad.
Antes de contestar su pregunta señorita angela, me gustaría que la señorita bella, tomara la decisión si ella quiere que sea yo el encargado de su seguridad, no crea que esta obligada a contratarme – me miro fijamente, el me estaba dejando elegir; como podía pensar que yo no lo quería a mi lado después de lo que habíamos pasado juntos. – Ella puede encontrar a alguien mejor para protegerla.- concluyo.
Tienes razón Edward - lo apoyo angela – bella es tu decisión – ambos me miraron fijamente.
Me parece… perfecto, como ya dije parece que Edward es muy capas – respondí instantáneamente, no quería que el dudara.
Ya escuchaste Edward – le insinuó angela – ahora si nos puede contestar? – le pregunto.
Mi respuesta es que... - dios que dijera que si, lo necesitaba demasiado.
Claro que si – solté todo el aire que tenia contenido en mis pulmones – no creo encontrar una mejor jefa que la señorita Swan – no podía ocultar mi sonrisa, el estaría junto a mi, en todas partes, no podía esperar por nuestro siguiente encuentro.
Bella – dije parándome del sillón, en al instante hizo lo mismo; no creí que aun existirán los hombres tan caballerosos como el, me encantaba. – Puedes llamarme bella, asi lo hacen mis amigos – leaclare.
Bella – repitió el con una hermosa sonrisa en su rostro.
Genial – dijo angela – me alegro de que todo saliera bien, ahora que estas aquí me siento mas tranquila – suspiro angela.
No se preocupe, junto a mi la señorit… - lo fulmine con la mirada, el no me tenia que llamar señorita, ni jefa, me encantaba como sonaba mi nombre en sus labios – bella, no sufrirá ningún peligro, yo prometo protegerla – escuchar eso me encanto, queria que el fuera mi protector, que estuviera junto ami, que fuera mi Ángel guardián.
Lo se Edward, cufiamos en ti – dijo angela y le dio un abrazo a Edward, me gustaba que se llevaran bien, angela se separo de el y me miro – ben bella dale un abrazo de bienvenida a Edward.
Me acerque a el y nos miramos a los ojos, el paso sus brazos por mi cintura y yo por los míos por la de el, me apretó contra su cuerpo tibio, y se sentía maravilloso, poderlo tener tan cerca de mi.
Me podría acostumbrar a esto – susurro muy bajo en mi oído y me estremecí.
El me soltó, miro mis ojos y me regalo una sonrisa.
Bien Edward, tenemos que arreglar fechas, en donde estás viviendo ahora? – le pregunto angela.
Estoy en un hotel – le contesto el.
Mira Edward, la próxima gira de bella comienza en una semana, hasta entonces serian requeridos tus servicios, pero te pido te venga a vivir aquí hasta entonces – no lo podía creer, vivir bajo el mismo techo que mi angel, durante una semana; debía haber hecho algo muy bueno es la vida, para ser recompensada con esto.
Edward abrió los ojos, parecía que no entendía lo que angela le pedía.
Yo… no me gustaría causar molestias, preferiría permanecer en mi hotel – dijo mirándome fijamente.
Por favor Edward no seas tonto – le dijo angela sonriendo – aquí hay mas de 10 habitaciones vacías, además me sentiría mas segura de que estuvieras aquí con bella, tendré que salir 3 días del país a arreglar un asunto con unos empresarios, y no me gustaría dejarla aquí sola – explico angela.
No lo podía asimilar, angela se iría de viaje y me quería dejar sola 3 días con Edward, intente contener la sonrisa en mi rostro, podía imaginarme sola con Edward en esta casa, me estremecí solo de imaginarlo.
Edward tenía sus ojos aun más abiertos, podría jura que el estaba pensando lo mismo que yo, en este momento.
Yo … no me gustaría que la gente pensara mal al ver a un hombre aquí solo con la seño… con bella – esto era de lo mas tierno que había escuchado a alguien decir, el quería proteger mi imagen, eso me hizo anhelar mas tenerlo a solas.
Edward – me atreví a intervenir – no te preocupes por eso, además todo el mundo sabe que desde hace tiempo teníamos intención de contratarte – dije, sin que pareciera una súplica.
Si bella tiene razón, además tú no eres un desconocido, has trabajado para muchos famosos en Europa, según tengo entendido. – le recalco angela.
Si – proseguí, tenía que convencerlo – no me gustaría quedarme aquí sola, imagina si algún reportero se trata de meter . – me las arregle para poner una mirada de miedo, a la cual Edward pareció reaccionar inmediatamente.
Está bien, no se preocupe, yo la cuidare – dijo mirándome.
Gracias – conteste triunfante.
Entonces iré al hotel por mis cosas – me dijo con una leve sonrisa.
Si me parece perfecto – no coordinaba lo que decía, no cuando el me miraba de esa manera – Angela - la llame – cuando sale tu vuelo? - la curiosidad me mataba.
Hoy en la noche bella, regresare dentro de 3 o 4 días – me contesto.
Bueno me retiro al hotel entonces – intervino Edward.
Te acompaño a la puerta – me ofrecí.
Hasta luego angela- le dijo despidiéndose con la mano.
Hasta luego Edward- respondió angela tomando su mano.
Camine con el por el pasillo que dirigía a la puerta, no podíamos evitar mirarnos a cada segundo, cuando llegamos a la puerta el se acerco mucho a mí rostro.
Edward, nos pueden ver – susurre.
Tienes razón disculpa – dijo apenado.
No te preocupes – le regale una sonrisa.
Te dije lo hermosa que estas hoy? – no pude evitar sonrojarme de placer.
No- . Le conteste.
Pues te ves hermosa – me dijo con una mirada picara.
Gracias.- fue lo único que le pude contestar.
Por nada- me contesto y me dio un leve beso en la mejilla.
Adiós – me dijo dirigiéndose a su auto.
Hasta pronto – le dije, cuando subía a su auto y se iba; sonaba mejor que un adiós, además tenía la certeza de que en unas horas lo tendría otra vez junto ami.
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