UN NEGOCIO DE AMOR

Autor: Mermelada
Género: Romance
Fecha Creación: 29/03/2014
Fecha Actualización: 19/07/2020
Finalizado: NO
Votos: 19
Comentarios: 20
Visitas: 11798
Capítulos: 9

 

¿Que pasa si haces un negocio pero una de las clausulas es que te cases?

 

¿Que pasa cuando heredas una fortuna? Pero solo hasta que cumplas los 25 o antes si te casas

 

¿Que haces cuando te enteras de que tienes un par de hijos con un viejo amor?

 

¿Qué haces cuando descubres que tu hija está a punto de casarse?

 

¿Que pasa cuando te enamoras cuando empiezas a convivir con una persona que se casó por interés?

 

Los personajes son de Stephenie Meyer. La historia es total mente mía.

 

 

 

 

gracias

 

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Capítulo 9: Capitulo 8

-Está bien llámalo-  escuche que alguien dijo.

-No es necesario hijo, Edward que gusto verte.-contestó el abuelo al momento en que entrabamos.

Fue cuando lo vi su alborotado cabello, sus hermosos ojos, y una sonrisa que me llamaba a gritos, su torso ancho y lucía un hermoso traje negro que hacía resaltar su tono de piel.

-Lo mismo digo señor- su vos era tan sexi.

-Que descortés soy, dejen presento a mi hermosa acompañante. Ella es Isabella M…- dijo el abuelo, pero yo no quería que supieran quién soy

-Mucho gusto.- dije rápido antes de que el abuelo terminará.

-El gusto es nuestro.

-Bien que esperamos a cenar

*

*

*

-Y dígame Edward, ¿qué tal los negocios?- el abuelo empezó a romper el hielo.

-Muy bien señor Richard- la garganta se secó así que tome un poco de agua.

-O por favor no me digas señor solo dime Richard o Abuelo.- cuando escuche eso casi me ahogo

-Se siente bien Isabella- me preguntaron pero olvide su nombre, creo que era algo de una rana o algo así.

-Si por supuesto- respondí lo mejor que pude.

-Bien cariño.- solo le sonreí a mi abuelo.

-Y cuénteme Isabella, ¿de donde es?- volvió a preguntar.

-Soy de Italia-dije simplemente

-Oh Hermoso lugar.

-Sí

-¿Y cuéntame estudias?- preguntó Edward (hasta su nombre es hermoso) sonreí con mi mejor sonrisa.

-Por supuesto, en  "LA SAPIENZA" estudio dos carreras Contabilidad Empresarial y Economía y Finanzas.

-Creída- alcance a escuchar  que me decían en portugués.

-¿Y hablas otro idioma? porque mi Jane habla tres.- me di cuenta.

-Por supuesto, Inglés, Español, Francés, italiano, Portugués- intente acentuar este-, Alemán, Mandarín, y estoy en clases de Árabe , Hindi y Ruso.

-Wau… y ¿de donde sacas dinero para pagar todo eso?

-Mis padres nos dejaron una pequeña fortuna a mí y a mis hermanos.

-Di la verdad.- y aquí vamos, a este abuelo mío le gusta presumir- esta mañana compro el 20% de las acciones de Corporaciones Mansen.

Creo que mis mejillas se tiñeron de un profundo rojo

-¿Podríamos cambiar de tema? -Preguntó un joven.

-Por supuesto.- qué alivio.

-¿Cómo va el contrato Edward? ya mi hijo ¿lo firmo?- el abuelo preguntó.

-No, abuelo- solté una risilla nerviosa- a menos de que me case.

-¿De que habla el contrato?- Pregunte.

-Abrir unas editoriales en distintos lugares.- eso no me decía nada pero lo deje correr.

Se me ocurrió algo para la vieja bruja que estaba en la mesa,

-Bueno, si cambias de idea respecto a casarte o no lo quieres hacer, con gusto la socia mayoritaria de las corporaciones Mansen, podría aceptar un trato, he estado pensando en ampliar la industria y esta sería una buena oportunidad.

-Lo pensaré- simplemente me contestó.

*

*

*

La cena paso de lo más aburrida si estuvieran mis hermanos sería otra cosa.

Nos encontrábamos en la sala y Edward estaba cerca de mí.

-Señor Edward, si me permite llamarlo así- Pregunté.

-Sí, llámame Edward.

-Quería invitarlo a comer mañana, digo con mis hermanos y conmigo- me apresure a decir.

-Será un placer, acompañarla, señorita Isabella.

-Hábleme de tú, y llamame Bella.

-Bella- que sexy suena- me gusta y tú llámame Edward.

-Está bien; abuelo, ya es tarde y los chicos deben estar preocupados, me tengo que ir.- le dije al abuelo.

-Está bien cariño nos vemos mañana sí- dijo cuando estaba cerca de él.

-Por supuesto.- bese su frente.- Señores Swan me retiro.

-Fue un gusto conocerte Bella- dijo la vieja bruja.

-Isabella por favor e igualmente- ella no tenía permitido llamarme Bella.

-Bien creo que yo igual me retiro- Edward se levantó- que tengan una buena noche señores; abuelo.- ¿nos veremos mañana?

-Por supuesto hijo.

Fue lo último que escuche, tenía algo planeado para mi venganza pero esto era mejor, aquí todos ganábamos el conseguía su negocio y yo mi venganza, estoy segura de que no le molestaría. Sentí que salía de la casa y fue condado me percate que aún seguía en la entrada.

-Edward- le dije cuando lo vi salir.

-Bella, qué haces aquí aun?- pregunto curioso.

-Ye esperaba.

-Bueno ya estoy aquí

-Quería proponerte algo- estaba nerviosa, pero él lo necesitaba y yo quería venganza- sé que nunca te asociarías en corporaciones Mansen, porque no nos dedicamos a las editoriales.

-Es un buen punto- me dio la razón.

-Yo solo quería molestar a la señora Swan- me ofreció su brazo, y lo acepté encantada

Este hombre que tengo al lado es maravilloso, es simplemente perfecto, cada sonrisa, acelera mi corazón, cada que habla me pierdo en su voz. Quería que me hiciera suya, allí afuera de casa del abuelo, en donde fuera.

-Creo que funciono. ¿Y cuál es la propuesta?.

-Mira Edward- más nerviosa no puedo estar- se supone que me casaría dentro de tres semanas pero el imbécil de mi prometido sale con otra y muy descaradamente.

-Así que la propuesta ¿es?- me miro a los ojos; y me incito a seguir.

-Tú necesitas casarte y yo quiero vengarme, ¿qué te parece si nos casamos?.- dije sin más.

No respondió, ¿pero como te respondería Bella si estás loca?.

-Me agrada la idea, no te mentiré me parece desquiciada, pero creo que funcionara.

-¿Enserio?

-Claro, solo nadie se puede enterar del trato, así que te parece si te invito a desayunar mañana y hablamos de esto?- abrió la puerta para mí.

-Por supuesto.

-No quiero aprovecharme, sabes- me miro un poco raro- René está pegada en la ventana- se acercó a mí.

-Ay esa vieja me cae mal, desde que la vi.

Se acercó hasta que toco mis labios con los suyos, una corriente pasó por todo mi cuerpo, así que profundice el beso, sentía que podía tocar las estrellas con mis manos, sentí sus manos por mi cintura y me pegó más a él, su lengua recorría mi boca, no quería alejarme pero me faltaba el aire-

-Uf… luego de eso, creo que si me odia me odiara más- lo mire y sonreí- bien hasta mañana Edward- me incliné hacia él y solo roce nuestros labios, pero me volvió a pegar a él.

-Bueno ahora si hasta mañana- me ayudó a entrar en mi auto- pasare por ti mañana a más 9:00am ¿te parece bien?

-Perfecto.

Conduje hasta la entrada cuando mire hacia atrás allí estaba él observando.

*

*

*

Esto era una locura total, en que estaba pensando, pero bueno lo hecho, hecho está no hay vuelta atrás, así que ahora que diría mañana.

Bien Bella, respira, me decía mientras ponía mi pijama.

Inhala, exhala

Inhala, exhala

Inhala, exhala

Inhala, exhala

Inhala, exhala

Listo, me sigo diciendo que es una locura, bien. Teníamos tres semanas para casarnos o menos, eso lo hablamos mañana, no puedo dejar que nadie se entere de que no me casare con Black, la organización de una boda no es fácil, y siendo él una persona importante, la boda tendría que ser la más esperada del siglo la mejor de todas.

Tome mi laptop y me tire en mi cama, la encendí y escribí en el buscador Edward Cullen.

Salieron millones de resultados.

No sé en qué momento me quede dormida.

*

*

*

Me desperté muy temprano, pasó por mi cabeza pasaba la dichosa propuesta una y otra y otra vez, me di una ducha súper rápida, me puse un lindo conjunto de ropa interior color azul, un short de mezclilla blanco y una playera azul, mis sandalias blancas con algunos toques en azul, tome mi bolso blanco y revise que todo fuera dentro.

* Llaves de mi auto y de la casa.

* Mi cartera.

* Telefono lo encendí y ya tenía 30 llamadas perdidas de Jacob. No le contestaría.

* Y mis inseparables Ray Ban

* Crema para manos.

* Algo de papel higiénico por cualquier cosa

* Un bolígrafo y libreta (nunca se sabe).

 

Listo, revise que no olvidará nada y salí, baje las escaleras y cuando toque el último escalón llamaron a la puerta.

Deje mi bolso sobre un pequeño mueble y corrí a abrir, abrí de un tirón y allí estaba, tan guapo como anoche, y como en todas las fotos.

Anoche al llegar a casa investiga a Edward Cullen y salieron muchos resultados, me enteré de que no tenía ninguna relación fija desde hace mucho, y que era uno de los solteros más codiciados de todo América.

Y esta va allí frente a mí, con sus jeans blancos y su camisa azul, y unos lentes Ray Ban solté una risilla íbamos a juego.

-Hola

 

 

Capítulo 8: Capitulo 7

 


 


 
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